Para quién están escritas
Para la persona que tiene que tomar la decisión, no para quien va a ejecutarla. Eso cambia el lenguaje: aquí no se explica un protocolo, se explica qué te obliga, qué te van a pedir y qué pasa si no lo tienes.
Por eso no hay siglas sin traducir. Cuando aparece una —EDR, SGSI, DMARC— lleva al lado lo que significa, o enlaza al glosario, que existe justo para eso.
De dónde sale cada cifra
De la fuente primaria, y enlazada. Cuando una guía dice «el artículo 21 de la NIS2», ese texto lleva al artículo 21 en EUR-Lex; cuando cita el Esquema Nacional de Seguridad, lleva al Real Decreto 311/2022 en el BOE. No enlazamos a quien comenta la norma: enlazamos a la norma.
Las autoridades que nombramos —AEPD, INCIBE y su línea 017— también llevan a su propia web. Si una cifra de otros —de una norma, de un organismo, de un estudio— no tiene fuente que enlazar, no se escribe.
Los precios de Talvit son la excepción, porque son nuestros: salen de nuestra tarifa y no hay otra fuente que enlazar. Van siempre con lo que incluyen, con el IVA aparte y con sus condiciones.
Qué pasa cuando una norma cambia
La fecha que ves en cada guía es la de su última revisión real, no la del último despliegue. Si una guía dice que se publicó el 1 de octubre, es que ese día se escribió y desde entonces su texto no ha cambiado.
No tocamos esa fecha para parecer recientes. Una fecha de revisión que se mueve sola cada vez que se sube una línea de código no informa de nada, y es de las pocas cosas que un lector puede contrastar leyendo.
En las guías que firma el equipo de Protegemos Tu Pyme, cada fuente lleva además la fecha en que se consultó. Al final hay un registro de cambios: qué se corrigió y cuándo.
Quién las firma, y quién no las revisa
Cada guía dice quién la firma, arriba y al final, y hay dos firmas posibles. Una es la de una persona con nombre y página propia: puedes ver quién es, a qué se dedica y dónde encontrarle fuera de esta web.
La otra es la de el equipo de Protegemos Tu Pyme. La llevan las guías que escribe y mantiene el equipo, con la misma política: la fuente primaria enlazada y la fecha en que se consultó. Una guía pasa a firma personal solo cuando esa persona la ha leído, porque una firma vale si quien firma ha leído lo que firma.
Lo que todavía no tenemos es un revisor técnico distinto de quien firma. El hueco está, y está vacío a propósito: una revisión vale porque la hace otro, así que poner el mismo nombre dos veces no sería una revisión, sería una firma repetida.
Qué no vas a encontrar aquí
- Asesoramiento legal. Estas guías explican qué dice una norma y qué suele pedirse; tu caso concreto lo decide tu asesoría.
- Cifras de otros sin fuente. Si no podemos enlazar de dónde sale un número, preferimos no darlo.
- Comparativas de producto. No decimos qué fabricante comprar.
- Urgencia fabricada. No hay cuentas atrás, ni «no esperes más», ni estadísticas de miedo sin contexto.
Cómo se mantiene todo esto
El contenido no se escribe dos veces. Cada guía tiene un único origen, y de ahí salen la página, su ficha en el índice y lo que leen los buscadores. Eso evita el problema más común de un blog con decenas de artículos: que la página diga una cosa y el resumen otra.
Y lo que se puede comprobar con una máquina, se comprueba con una máquina: que no falte ninguna guía en el mapa del sitio, que las fechas que se ven coincidan con las que se declaran, que los enlaces lleven a algún sitio y que el tiempo de lectura se corresponda con el texto. Si algo de eso deja de cuadrar, no se publica.
Las guías con firma personal las firma Jose Javier Pastor Valero. Las demás las firma el equipo de Protegemos Tu Pyme. Lo que hay escrito hasta hoy, en el índice de guías.